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viernes, 15 de marzo de 2024
De este lado del vaivén pendular
sábado, 30 de diciembre de 2023
El lobo y los corderos
viernes, 24 de noviembre de 2023
Conquistado por el llanto, seguí tus sombríos pasos
martes, 24 de octubre de 2023
Levanteme embriagado de retozo
Levanteme embriagado de retozo
sobre mullida alfombra
verde, de natural eterno orfebre,
bajo apacible sombra
de arco, de hojas adornado, frondoso,
con robustos pilares enraizados.
De pie, al son de emplumados cantores,
contra el pilar, mi lanza
descansa sin temor,
de tanta paz, tornada roma y mansa.
Mi rocín busca en los alrededores
sustento que solía ser mi alfombra.
Doy pasos, que no son marcial desfile,
al compás no uniforme del bostezo,
libre de cuitas, carente de norte,
de demandas de barriga poseso,
que previenen que mente despabile.
Fuera de mí pereza, me detengo.
Miro en mi torno, ya libre de Orfeo,
mas preso de grilletes
nuevos, que son hambruna,
ojos guían a naturales banquetes,
ayer prestos a saciar mi deseo,
mas, veréis, demudados, cruel fortuna.
Los pies, no alados, muevo,
los ojos fijos en verde sustento,
y en mundano arrastrarlos,
ambos dan con guijarros, que portento
son del arroyo del que ahora abrevo
como árbol, a través de mis raíces.
Observo ya con ansias
verdes dones que de pilares penden,
sustento, como ayer, de mis caprichos
que, insaciables, que porfiados, propenden
al derroche de ocio que es mi estancia
en vergel que traiciones no albergaba.
Arranco higo con manos
que, suaves, muestran falta de rigores,
mas cruelmente lo que fue uno dos hacen,
y a enraizado pilar causo estertores.
Rencorosos, quienes antes ufanos,
quítanme sombra a cambio de este fruto.
Despedazo verde higo con mis dientes,
y si es visual quimera seductora,
ya próximo revela
apariencia de sentidos traidora,
negro tesoro y más agrios presentes
a paladar de agravios inocente.
Arrojo falso fruto,
que en suelo, fenecido, podredumbre
revela a mis sentidos,
y con hambre aparece pesadumbre.
Quien fue manso vergel, ya vil y astuto,
déjame abandonado y sin cobijo.
Desenvaino hoja,
tembloroso, y deambulo,
tormentoso cielo en ciernes, y bosque
lesivo por igual; sin disimulo
a correr lánzome; se sobrecoja
quien viérame en tal modo.
¿Por qué se halla así, insomne, abandonado,
quien antes tan apacible holgara?
Alzando ojos, encuentro, de silencios
panteón vil festoneado, que separa
de vergel mi persona, arrojado
A mundo hostil y espurio.
Descubro, que existiendo, a cielo injurio,
en retozando, ingrato, de tal modo,
que con tardías plegarias, no corrijo
pecado original en mí patente.
Por dicha antigua en luto,
por aquello que ayer no valoraba
y que de simple mudó en mil carices,
confusión para quien, suerte ninguna,
sin valor su abolengo,
entre espinos y sombras,
deambula eternamente castigado.
jueves, 19 de octubre de 2023
Que en duros riscos intenté infructuoso
sábado, 7 de octubre de 2023
Díscolo insensato
jueves, 5 de octubre de 2023
El pabellón y la fuente: corrección
Habéis de escuchar y aplacar mi duro lamento
o no beberéis de esta fuente. Es mor* curioso
del maravilloso país que es este suelo.
De haber visto mi anterior sosiego, en maravilla
Del buen justar, ir de aventuras, romancear trémulo,
tal como cabía para honrar en su medida
al eterno, y por Arturo presidido, feudo.
Vivía extasiado, de perderme, como en sueño,
Entre árboles danzantes y delicias sombrías.
Besar la de Lanzarote mano hacía olvidar
cualquier inclemente vituperio de la vida.
En alguna fortuita expedición,
ciego a traiciones crueles y acechantes,
erré sin rumbo y, así, lo perdí,
del todo rodeado por rojos arces.
Pero era y no era una la floresta,
sino barro de hojas mustias por suelo,
Sino que mudo el canto de los pájaros,
condena eterna, ubicua, sin consuelo.
Si antes viril mano, vigor pujante,
Espadas, tronos, palafrenes, juegos,
ahora ceniza informe, torpes huesos,
inútiles lastres de áureo imperio.
Sin juicio, corrí en llanto y dando voces,
que más que voces, eran alaridos.
No alcanza vida para eterno duelo,
por este áureo imperio con mortal sino.
Funesto bosque con visión me agravia,
Me revela portento tremebundo.
Y en mi torno, al regresar pavoroso,
Carcajadas, azotes y rebuznos.
Que este dulce mundo de cesar haya
Es visión que enloquece y que es estruendo
De tal modo, en toda mano que beso,
no beso sino ceniza y hüeso.
Habréis de sosegar a don menguado,
Nada sosiega a un corazón, como afín
Que en concordia lo acompase. Así pues,
En mi pabellón, conmigo, hoy, dormid.
Algunas aclaraciones pertinentes
Estoy reescribiendo algunos de mis primeros poemas, en este caso el primero de todos, para regularizar la métrica, ya que aprendí varias cosas en estos 2 meses escribiendo. Unificar, donde se pueda, sílabas por verso, rima, cantidad de versos por estrofa, intentando no cambiar tanto el poema original. En este caso, tuve que hacer varios retoques, por lo que mantuve la versión original.
*mor: palabra parcialmente inventada, tomada del latín mos, moris, que significa costumbre. Ver también moeurs, en francés, y mores, en inglés.
jueves, 28 de septiembre de 2023
Del todo desconoce flor mundana
vueltos al sol sus pétalos,
del áureo astro émulos,
a todos ojos, espuria maleza,
solipsista fragmento en mundial piélago,
ciega al flagelo que tú aguardas, trémulo.
martes, 19 de septiembre de 2023
Siguiendo al blanco zorro
me interné en la floresta.
¿A tu amigo remembras?
Sé que parezco otro.
El abedul tornábase
morado, entonces vi
al zorro, y pues corrí,
embriagado, en su caza,
no importándome nada.
La floresta burlábase.
Deja tu espada, amigo,
sentaos y oid mis cuitas,
de una historia fortuita,
serás pronto testigo.
En persecución fui,
cegado por leyendas,
tras no pocas reyertas,
quedé sin escudero,
amigos ni destrero,
que inútiles sentí.
Florido recorrido,
manso y tierno vergel.
De aquél ya me aparté
por senderos sombríos.
por arduos derroteros,











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